Ayer cuando salía de casa por la noche me di cuenta de que ya estaba empezando. Estaba empezando el ajetreo de cenas, comidas, poteos navideños… Vamos, que nos hemos estado cuidando la líneas para ahora en un mes saltarnos todo a la torera. Yo tengo todos los findes ocupados ya (viernes y sábado) así que el presupuesto de salidas tiene que aumentar y las horas en el gimnasio deberán crecer.
Menos mal que no me ha dado por el sentimiento consumista. Gracias a los cursos que estoy haciendo estas dos semanas y que salgo a las 8 y media de la tarde, no me queda más remedio que frenarlo. Ayer tuve que usar el sábado por esto mismo.
Normalmente mis sábados son vegetales totales. Descansando, durmiendo y dedicándolo a mis quehaceres de belleza personal (depilación, manicura, limpieza de cutis (todo esto en casa)). Ayer hizo un espléndido sábado. Dejó de llover, por fin. Me arreglé, me abrigué y salí a la calle. La calle estaba llena de gente. Las tiendas, también (no veo de momento la crisis, aunque creo que la veremos después de las navidades y en la cuesta de enero, febrero, marzo…). Mi objetivo de ayer: Encontrar el regalo de cumpleaños para MyBoy, que es el miércoles. Por lo menos esta vez tenía clara una idea y sól era cuestión de encontrarlo. y así fue. Primera tienda, MI TIENDA, y triunfé. Me gasté lo que quise gastarme. Porque quería comprarle eso. Y después de paseito con una amiga que conozco del trabajo.
L – Oye, ¿sabes que han abierto Luis Vuiton?
I – Pues nada, vamos a cotillear.
Y allí que nos fuimos. En cuanto entramos una atención exquisita “Si necesitan algo, no duden en consultarnos”… Vamos, que nos pillaron, que nosotras sólo íbamos a cotillear. Empezamos a mirar cositas.
I – Jo… Me gusta todo. Mira ese bolso. Y esos zapatos… Oh dios mío, qué pañuelos tan bonitos… Vámonos de aquí que ya hemos tenido suficiente.
L – Ale, pues vamos a Carolina Herrera a seguir disfrutando de Pretty Woman pero sin gastar.
Después de dejarnos la vista, que no la visa, nos fuimos a tomar un marianito al Estoril y seguimos de charleta. Hacía tiempo que no nos veíamos y teníamos mucho que cotillear.
A la tarde, paseo con MyBoy para comprar su ordenador. Un cafecito juntos y después nos vemos “peque”. Tocaba ir a casa a arreglarse para la primera cenita de la última temporada del año. Celebrábamos el cumple de Lau. Me enfundé mis nuevas medias totalmente opacas, brillantes y fashion con costura trasera. Un éxito con la minifa de las rebajas del invierno pasado.
Cenita, copas y unos bailables. Noche completa. Divertidad. De risas. De picardías.
Menudo sábado más completo.